Y casi un día de avión después hemos llegado a Melbourne. Al final conseguí la anhelada plaza en la fila de salida de emergencia. Esta vez con menos gozo y sarna que otras ocasiones, ya que el vuelo iba prácticamente vacío. Singapore Airlines es una de las mejores compañías con las que he volado. Desde siempre, trato, comida y el patrón de selección de las azafatas han estado a la altura (altura se entiende por amabilidad y atención en el servicio, no en medidas ni otras cualidades que alguna mente perversa haya podido maquinar).

Con el equipo de TV3 y Catalunya Ràdio ayer en el Prat.

Con el equipo de TV3 y Catalunya ràdio ayer en el Prat.

En el aeropuerto del Prat empezaba hace ahora un año mi aventura en TV3 como comentarista…y de qué manera. Me explico:

Al ser una incorporación de última hora, mi billete era distinto al de mis compañeros y por ese motivo salía solo y un día más tarde que ellos. Llegaba al aeropuerto con el tiempo necesario para tomármelo con la calma y el sosiego con los que afrontar la larga travesía hacia las antípodas. Pero pese a su magnitud, el aeropuerto es tan pequeño que siempre terminas encontrando a alguien conocido. Y mi sorpresa fue cuando coincido en la cafetería con Pedro de la Rosa. Además, viajaba también a Melbourne, con lo que el viaje prometía distracciones, buen rollo y conversaciones interesantes.

Pedro me advertía que el vuelo iba con retraso y que por lo tanto había que tomárselo con tiempo. El café fue largo y tendido. Pasada ya la hora, y haciendo caso a las indicaciones de Pedro, nos empezamos a mover para dirigirnos a la zona de embarque. “Puerta 38, Pedro” le dije. “No, la 44” me contestó. En ese momento me entró un sudor frío, helado diría yo. Se hizo un silencio en que creo que oí caer mis cataplines sobre las uñas de mis pies. Ni el tic tac de Iglesias, ni el pim pam de Carmona : cloc … y cloc, uno a continuación del otro. El mundo (el mío, claro) se paró. Los ojos como platos, las cejas arriba, los orificios nasales abiertos, la respiración contenida. Mira que hay que ser inútil. Viajábamos en compañías diferentes y el mío salía antes que el suyo. ¡¡¡OLE YO!!!

Sprint desesperado al encuentro de aquel señor que de lejos me gritaba ¿¿¿Señor Fàbregaaaaa???. Casi chocamos en un abrazo a lo de anuncio de Varon Dandy en la playa. Entré por los pelos. Mi maleta ya estaba descargada y en proceso de ser devuelta al mostrador. Llegué sudado (lo de ponerse perfume en las tiendas del aeropuerto como quien le interesa comprarlo y aprovechar para perfumarse cuello y muñecas no fue suficiente esta vez), fui víctima de miradas asesinas por parte del resto del pasaje, pero volé destino Melbourne.

Más de 20 horas de vuelo se hacen interminables...

Más de 20 horas de vuelo se hacen interminables…

Hoy me estreno con la almohada hinchable. Voy jodido de las cervicales (me dicen que de tanto mirar el móvil…no sé por qué) y no quiero llegar hecho un cromo. El aparato este funciona, pero os aseguro que un piloto de F1 como Pedro no mete el cuello aquí, aunque aquel día le habría ayudado a conseguirlo ;-). Ahora me río, y seguro que él también lo hizo. Lección aprendida.

Cómo me gustaría verle pilotar de nuevo. Pedro lleva la esencia de la competición en su ADN. Estandarte de lucha, trabajo, perseverancia y profesionalidad. Siempre se ha levantado de los malos momentos y ha sabido salir más fuerte de ellos. Aguantar en este mundo de pirañas y tiburones, y encima ser respetado por la práctica totalidad del paddock, está al alcance de pocos, de muy pocos. Y De La Rosa es uno de ellos. Uno de esos con los que puedes contar, que tanto se extrañan en el paddock y un espejo en el que creo que deberían mirarse los jóvenes pilotos y los no tan jóvenes. Coincidí con él en el último año de HRT. Ayudó y mucho a que el equipo avanzara en la dirección correcta pero no todo, ni todos, lo hicieron. Al final todo aquello terminó como el Rosario de la Aurora, y el proyecto español de F1 no pudo ni tan solo salir del gran circo por la puerta de emergencia: se diluyó mientras escapaba por la puerta de atrás.

Ya en el hotel preparandome para evitar ser víctima del Jet Lag. Aquí algunos consejos para evitarlo: http://es.wikihow.com/evitar-el-jet-lag

Yo directo a la vena: Melatonina y a la cama.

Mañana empezamos!!! Vamoos!

#ganasdeF1

Albert