Día 5: Hasta pronto Bahrain

Nunca he sido un fanático de esta carrera ni de este país. No es que no nos traten bien, no. Al contrario. La organización se desvive para que todo el mundo esté confortable y atendido a las mil maravillas. En esto, Bahrein es sin duda una de las mejores carreras del calendario. Nos esperan en el aeropuerto, servicio de bus, comida en el paddock…. Extraordinario #respect

Aquí pase unos días muy jodidos allá por 2006. Eso era trabajar sin parar. Coches sin piezas, equipo nuevo, cajas que llegaban llenas de recambios sin montar a las 3 de la madrugada… Las noches de los Lunes a Domingo eran d dormir 2 o 3 horas, ducharse y volver a coger las herramientas como si no hubiera pasado nada. Hay momentos en que el box parecía más una escena de “Walking dead”. Llega un punto en el que el cuerpo anda por inercia y en la que si te tropiezas con algo, emulas la caída de algún ilustre personaje y, literalmente, te dejas caer. Eran aquellos días y aquellas noches en las que no había ni turno de noche, ni toque de queda, ni tan solo Villeneuve.. bueno, este sí. Algún día se me pasó por la cabeza incluso simular un desmayo para irme al centro médico. Estaba tan jodido que incluso hubiera preferido estar en una camilla preparado para recibir una inyección…

El de Olot es el de la pistola trasera izquierda

El de Olot es el de la pistola trasera izquierda

Fue mi primera etapa de F1. Etapa en la que te creí que había culminado todas mis aspiraciones en la vida y en la que te pensaba que la F1 sería diferente después de mi paso. Momentos en los que no entiendes como la F1 había existido sin ti. Ja! Burrico!  Son momentos de euforia, más fuera de los boxes que dentro de ellos. Siempre he pensado que si estuviera prohibido explicar a terceros que trabajas en las carreras, los que estuviéramos aquí seríamos muchos menos. Pero tampoco estaría escribiendo este blog, o sea que retiro lo dicho y cambio de tema.

Es curioso que cuando entré en F1 siempre que me preguntaban a qué me dedicaba, contestaba que yo era mecánico. La palmadita en la espalda seguida del “ah bueno, lo importante es trabajar” era habitual. Oiga, y con mucha honra! Que en los talleres se trabaja mucho y muy duro. Qué mal valorado este oficio. No olvidaré nunca aquellos veranos trabajando de aprendiz en el taller de delante de mi casa. Servicio Oficial Lancia. Siempre llegaba tarde por las mañanas. Entonces era búho y nunca tenía sueño por la noche. Ahora me quedo frito pronto, incluso cuando duermo solo.

Yo siempre he sido un manazas. De finito, nada. De preciso, menos, pero por cojones, los míos. Ah ¿qué no se puede decir así?  ¿Me aceptan cataplines? ¿si? Pues por cataplines, los míos. Ser mecánico de F1 no requiere tanto de conocimientos, pero si de actitud. Llegan a cumplir sus objetivos los que pueden, pero sobretodo los que quieren. La F1 y las carreras en general tienen aspectos mucho más duros y que se sufren en silencio (y para esto no hay pomadas que se aplican con tubos largos y … ¡Ahhh!). Por eso admiro y aplaudo a rabiar cada uno de los que está en este mundo. Detrás de lo que vemos en la TV hay sacrificio, trabajo y muchas vivencias perdidas a cambio de poder disfrutar de una pasión, de una manera de entender la vida, la de las carreras.

Ahora tengo un micro en lugar de una llave inglesa. Hacer de comentarista me atrapa y me apasiona tanto como antes de mecánico u otrs funciones que he desarollado posteriormente. En el fondo, mi pasión son las carreras. Lo que me captiva es el contenido, no el continente ni la forma en que lo vivo. No vayan ahora a creerse ustedes que los comentaristas son un estamento reservado a los que no consiguen sus objetivos en la vida profesional y que intentan sacar partido sin dar ni golpe. Para nada. Hago esto porqué me apasiona y me hace feliz….pero cobrando ehhh!!!.

#ganasdef1 #enfermosdef1

Día 3: La barbacoa

Como ya es tradición, la organización obsequió a equipos y media a una barbacoa en pleno paddock: música ( no sonó la de Georgie Dann), cerveza y comida a gogo sirvieron para romper el siempre tenso y rígido ambiente que se respira en una jornada de trabajo. Hasta aquí todo bien. Me ahorré una cena, nos tomamos unas birras y volvimos al hotel con la faena hecha y el fin de semana preparado. El que piense que terminamos vaciando las neveras y bailando la conga debajo una túnica blanca, está muy equivocado… !esta vez no!

Hacía tiempo que no comía un kebab y mucho menos que hacía cola para ello, pero aún más inverosímil hacerla rodeado de miembros de la todo glamurosa escudería Ferrari. Si, el cavallino rampante haciendo cola en un kebab. Dios mío ( o Alá mío aquí)!!  Por favor, que traigan ostras, marisco, caviar y champagne, ¡qué esto es F1!!! Habrase visto semejante vulgaridad!

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Ya está, ya me relajé y volví. Desperté. Acostumbrado a que el paddock y la F1 conviertan a los feos en interesantes, a los malos (de los de manillas) en listos, a los lentos en prudentes, a los flipados en visionarios y a los ignorados en discretos, vivíamos una escena de personas y no de divos. La F1, pese a que en ella no están los mejores, sino los que pueden estar, es una máquina de generar egos y mitos. Por eso de vez en cuando estas escenas me van bien. Me recuerdan que en 5 días aterrizaré en Niza (Barcelona) después de un tranquilo vuelo de 5 horas en mi jet (8 horas en turista y una escala) para recoger mi nuevo Ferrari (mi Seat León Tdi) y poner rumbo a Mónaco para descansar (voy a Olot y a currrar!).

Lo que hizo Gutiérrez después del aparatoso accidente con Alonso es otra luz en este túnel. Lo primero llamar a su equipo para interesarse por Fernando y luego correr hacia él para fundirse en un abrazo para asegurase que estaba vivo y bien. Detrás de este circo quedan personas, pero sigo prefiriendo que sea un kebab el que me lo recuerde y no una ostia como la del otro día.

¡Bendito kebab!

Día 2: Aterrizado en Bahréin
He dormido poco o nada pero me da igual. Total, nunca me acuerdo de los sueños.
Ha sido poner el pie en tierra Bahreiní (si es que se dice así) y encontrarme con un señor Bahreiní -claro- con el cartelito de la foto: Albert Fabrega – Media.

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Ese soy yo. El de Olot. Carai, cuanta distinción y amabilidad. Paso exprés a sellar pasaporte, la maleta llegó antes que yo y en 3 minutos al hall de salida del aeropuerto donde me esperaba otro sr. Bahreiní para llevarme al Hotel. A esto le llamo yo eficiencia.
¿A que vienen tantas atenciones? ¿Ser de la media tiene valor añadido aquí? ¿Acaso está aquí mi media naranja y tiene petróleo en el jardín de su casa? ¿Se han confundido con Xavi y me quieren para distribuir el juego del equipo nacional Bahreiní? La respuesta es un NO rotundo a todo. El cartelito me ha hecho reflexionar de si estoy en la media de ciertas cosas, algunas más relevantes que otras. Joder con el puto cartelito…ya empiezo el día con sensación de inferioridad. Bueno, ánimos arriba, que es miércoles.

Lo de media, era obviamente por yo estar catalogado dentro del ente mediático y es que aquí cuidan mucho a la prensa (que se agradece) para que contemos las cosas buenas (que ya no se agradece tanto). Aquí la situación política es tan deprimente como allí, pero por poner un ejemplo, aquí los de “Podemos” son los “No Podéis y punto”…
Pero voy a lo mío que es la F1. Ya llegué al hotel entero, no a medias, y voy a regalarme un par de horitas de sueño que me las he dejado por el camino. A media mañana toca ir al circuito para empezar a empaparse de la carrera.

Día 1: Saliendo de Barcelona 30/3/2016

Hola a todos! Empiezo aquí un “diario” de mis aventuras y desventuras por el Mundial de F1. Pensaba hacer algo más moderno, pero el Periscope de Piqué, como que no. Ya salgo demasiado por la TV! O sea que si el trabajo me lo permite os iré contando mi día a día (o el que pueda) en mi blog. Cosas, anécdotas, curiosidades… yo que sé, lo que salga, pero personal. Espero que os guste. Y si no os gusta/interesa/agrada/sorprende/atrae, pues lo siento, oiga, que uno no vale para todo. A mi me gusta, o sea que os echaré de menos. Venga, a por ello:

La temporada arrancó en Australia y a partir de ahora va a ser un ir y venir con el calendario. Semana sí, semana no, la F1 no deja respirar. Además, lo compagino con la Fórmula E, o sea que ni eso. Es lo que tiene ser autónomo, enfermo de las carreras y sobretodo, pobre. Nunca he pensado que habría sido si fuera rico… Tiene que ser complicado. Yo les admiro. Imagina que sales rico y le dices a tu padre que quieres ser mecánico. Vaya palo, pobre. No se puede ser mecánico de Ferraris, ni del Rolls Royce o de F1 sin antes haber limpiado el taller, cambiado aceites y hacer volar la imaginación (por decirlo de alguna manera) con el calendario de Wurth. Mal tema oiga. En fin.

Hoy llegué al aeropuerto y fue inevitable pensar en lo sucedido la semana pasada en Bruselas, pero por desgracia he aprendido a minimizar los riesgos que tiene estar expuesto a según qué situaciones. Estadísticamente no me toca. Eso pienso, sin pensar. Maleta y pa dentro.

Volar solo y a mis anchas tiene sus ventajas, pero también mis inconvenientes. ¡Se echan de menos aquellas tertulias en el aeropuerto en las que hablábamos de todo menos de F1!!! O el poder colarme a la sala bussines a rebufo de la flamante tarjeta Oro de Ferrán. ¡Por cierto, esta semana recibí la plata de Iberia! Menos esperas, menos colas y poco más, pero siempre se agradece. Mientras tanto, sigo tirando de la Priority Pass para colarme en las salas VIP en las largas esperas como la de hoy en Doha: 6 horitas de nada. Es lo que tiene comprar vuelos baratos …

 

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Me he pasado el vuelo leyendo un libro de aerodinámica: el Competition Car Aerodynamics de Simon McBeath. La verdad es que engancha y se aprende. No voy a ser yo el que ponga en tela de juicio el trabajo de los miles de ingenieros que cada día estrujan su cerebro para mejorar los monoplazas aerodinámicamente, pero si intento consolidar conceptos que me permitan entender tendencias y algunos (no todos) porqués. Soy de los que me salto líneas, páginas e incluso capítulos. No me gusta leer. (yo no me leería mi blog…). En mis etapas escolares, llegué incluso a saltarme libros enteros, entre otras cosas. Pero este engancha. La aero da para mucho y su aplicación a la competición para mucho más. Un mundo sin fin.

Bueno, esto tenía que ser poca cosa y me estoy ya alargando. Quedan un vuelo de 1h para llegar a Bahrain. Esperanza puesta que el shuttle para ir a Hotel haya recibido el mensaje y a currar, que ya es miércoles. Hay que intentar no dormirme, que sinó estos se van sin mi… #ganasdef1