Empezó la FIA Formula E. Más de 3 años de trabajo, esfuerzos, aventura y dudas han culminado en un debut ‎más q aceptable en Pequín. Que quieren q les diga, al final el producto me gustó más de lo que me esperaba.

Por supuesto deben mejorar muchos aspectos, pero la base sobre la que se ha cimentado el producto parece sólida, meditada, trabajada y sobretodo, con recorrido.

Pocos creían, ahora unos pocos más pero aún no todos, que la aventura capitaneada por Alejandro Agag y su equipo (muchos ellos de aquí) llegara a debutar de la manera que todo una series FIA merece. Pero bien, la euforia del debut deja paso a la reflexión, y es aquí donde se levantan dudas y preguntas, que desde la lejanía relativizan su valor, pero no en su contenido.

El primero, imprescindible: la SEGURIDAD. La carrera dejó a la vista graves problemas de formación y de falta de recursos de los comisarios de pista. La excavadora actuando de grúa improvisada y sobretodo, la falta de reacción, procedimiento y praxis en el accidente de Prost y Heidfield no puede repetirse. Seguro que tomaron buena nota y activaran los conductos necesarios para que Uruguay esté más preparado.

Dicho este MUST (obligado), la FE debería mejorar mucho en muchos más aspectos:

Siendo un espectáculo enfocado para la TV, la producción debería reflejar en mejor manera los momentos interesantes que nos regaló la carrera, sin dejar de lado el dar la mejor de las informaciones de la gestión de la energía y estrategias – como el fanboost– , ya que de ello depende en mayor manera el resultado final.

El trazado no ayuda en casi nada: Entre Tilke y el tablero que vimos en Pequín, la FE debe agudizar imaginación y recursos para encontrar/fabricar trazados un poco más atractivos a vista de todos los ojos, tanto de pilotos como de espectadores.

Los monoplazas funcionaron y, pese a que la sensación de velocidad brilla por su ausencia, han cumplido con el calendario y su fiabilidad superó las expectativas que un debut tan complicado. Algún que otro problema (obviamente eléctrico) no ensombrece el buen trabajo realizado por el conglomerado de empresas lideradas por Frederic Vasseur. Atrevida la apuesta de Michelin por el neumático rayado de 18”; rompedora. Creará seguidismo.

Destacable es el nivel de la parrilla de salida que ha conseguido aunar: media de edad alta pero aceptable, de palmarés notorio, con presencia femenina, ‎multicultural y de origen deportivo vario. Me preocupa que uno de los pilotos con menos palmarés y menos éxitos deportivos consiguiera la pole y liderara la carrera hasta la última curva. ¿Es Prost mejor gestor de la energía eléctrica que piloto? ¡No! El francés ha aprovechado bien “casi” todas sus oportunidades y su equipo, DAMS, volvió a demostrar el porqué de su exitoso palmarés.

Es aquí donde la FE debe ir con cuidado. En el amplio e infinito recorrido tecnológico que tiene por delante la FE puede encontrar su gloria, pero también su miseria.‎ Y es que la competición tecnológica no debe ensombrecer la competición deportiva.

En la medida en la que las marcas vean la FE como su escaparate de una nueva era eléctrica, que se resiste a madurar, el dinero llegará y el desarrollo se acelerará: baterías, sistemas de carga, rendimiento del motor y sistemas de regeneración serán pasto de la materia gris.

Para crecer, la FE debe convertir el campeonato en un hervidero de I+D+i, en un laboratorio de desarrollo de tecnología eléctrica aplicada al automóvil que atraiga marcas y fabricantes. Pero ojo, q los árboles no nos dejen ver el bosque o viceversa.

La F1 ya está pagando con creces las consecuencias de la desmesurada supremacía tecnológica de algunos equipos sobre otros. La FE ha conseguido que los equipos tengan en sus nóminas pilotos con cierto renombre para dar caché al campeonato y para llamar la atención del gran público. Que puedan sentirse pilotos compitiendo contra otros humanos y no contra baterías, recuperadores de energía y motores eléctricos depende en gran manera el éxito deportivo de la FE y a la larga, el económico. Fácil de decir y casi imposible de llevar a cabo. Pero si la FE ha llegado hasta aquí es porqué es capaz de eso y mucho más.

BRAVO