El espectáculo que estamos viviendo este fin de semana con el caso de Sauber y Giedo Van de Garde es realmente digno de estudio. No por el fondo, sino por la forma. Y no voy a ser quien juzgue ni a equipo ni a piloto. Lo que realmente me ha sorprendido es la velocidad en la que la justicia australiana ha actuado para poder resolverlo. Creo que a esto se le llama celeridad. No me hagan meterme en tecnicismos que no sé, ni tampoco quiero, pero la velocidad de actuación (si la comparamos con a lo que nos tienen acostumbrados últimamente en España) y la manera de comunicarlo (tienen hasta Twitter) es digno de mención. Pero es que en Australia van directos al grano. Vean:

Aquí hay una fauna muy diversa y característica de estos lares (y no me refiero al espécimen humano), sino a la infame cantidad de diferentes especies de serpientes esparcidas por los bosques y selvas australianas. Tal es la diversidad, que uno de los primeros consejos que te dan nada más pisar zonas forestales es, que si recibes un ataque de una serpiente intentes cazarla. ¿Espíritu Cocodrilo Dundee? No!! Hay que presentarse al hospital con la serpiente en mano para que el servicio médico pueda identificarla y actuar más rápidamente con el antídoto. Pim, pam!

Cuando durante los test previos al Rallye de Australia nos adentrábamos en zonas forestales y nos solían recordar este consejo, sobre todo en el momento de ir a hacer las necesidades. Había que estar, más que nunca, muy atento a las picaduras. En esas condiciones, les aseguro que era misión complicada no salpicarse los pies e incluso dejarse alguna gota en la recámara, que acaba siendo víctima de la fuerza de la gravedad cuando se rebaja la tensión (el resultado, evidente).

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Con el equipo Seat Sport. Cada Rallye era una aventura.

Cuando hoy caminaba por el paddock me acordé de mi debut en F1, allá en 2006. Junto a Toni Cuquerella -en Super Aguri – Honda-, Iñaki Rueda y Jose Santos –ambos en Spyker – llegaba a Albert Park con igual ilusión que acojone.  El primero es ahora Jefe de Ingenieros de Pista de Ferrari, Rueda se incorpora la semana que viene en Maranello como Jefe de Estrategia y Jose está en Porsche como Ingeniero de Perfomance. Bien. Está claro que el único que no ha progresado soy yo.

Pero bueno, una de las premisas que nunca hay que olvidar en esto de las carreras es que siempre hay que levantarse por la mañana y pensar en cómo puede ser mejor y sobretodo, sobretodo, sobretodo, hacerlo posible. Y en eso estoy. Aquí, los que solo piensan no tienen pase. La F1 y el Motorsport en general, son exigentes y egoístas con todos. Aquí se curra y mucho, aunque desde fuera pueda no parecerlo.

Ayer sin ir más lejos, nos tiramos una maratoniana jornada de 15 horas. Salir a las 8h de la mañana para volver al hotel a la 1:00 de la madrugada. Sin parar. Prácticamente sin tiempo para detenerse a picar algo, eso sí, con la tranquilidad de haber realizado un buen trabajo, aunque no perfecto.

Y encima con Jet Lag. Me caguen to!!! Despertarse a las 3 de la madrugada sin sueño ni ganas de soñar, para luego andar por la tarde dopándose de café en cada esquina. Si es que estar bocabajo no puede ser bueno para la salud. ¡Cómo no va a estar esto lleno de serpientes, cocodrilos y canguros! Luego llega el domingo en el que uno puede tomarse una cerveza tranquilamente, y me quedo dormido la mesa. Ole yo! En fin, hoy quali y mañana carrera, que ya toca.

#ganasdef1

Albert