“Lo siento, no hay nada que hacer”…serían alrededor de las 10 de la mañana y estas palabras dejaban paso a un vaivén de mi mano derecha a la altura del cuello acompañado de una caída de párpados lenta y concluyente: Era el final.
Podría tratarse de uno de los capítulos de mi admirado Dr. House, […]