Había sufrido una lumbalgia y no podía casi ni andar. El dolor era insoportable. Que si pastillas, que si reposo, que si una manta caliente…, nada, tuve que claudicar. No hubo otro remedio que infiltrarme para poder subir al avión que nos llevaba al Gran Premio de Alemania, allá en Julio de 2014. Nunca […]